Aquel día había decidido salir a la piscina, no ha bañarse obviamente, el agua con cloro iba fatal para el pelo, no. Había salido simplemente le gustaba estar en el borde de la piscina.
Pero cuando llegó, se encontró con que ya había allí alguien. Suspiró fuertemente, girando los ojos. Normalmente no le molestaría que hubiese mas gente por allí, al contrario, pero esta vez había venido precisamente buscando relajarse.
Se acerco con paso altanero, oyendose el traqueteo de los tacones, hasta llegar al borde de la piscina, sentandose y metiendo únicamente la mano en ésta, ignorando a la chica que estaba tumbada.